Ayer leí : “ Para entender el mundo en que vivimos hace falta contexto, la humanidad es superviviente de una pandemia de proporciones mundiales, el encierro y el miedo a la muerte cambió las personalidades de todos los seres vivos, vivir ahora es la meta más importante y sentir y disfrutar cada momento lo más emergente, lo que piensen de nuestro comportamiento por más errático que sea no es un obstáculo para gritar al mundo lo que queremos ser, sí lo que queremos ser por que ninguno somos un producto terminado, adultos llenos de inseguridades y culpa que nos habían detenido hasta este momento, hemos olvidado verdades fundamentales con las que nuestros antepasados llegaron hasta este punto vivos.
El miedo es una respuesta instintiva, es parte de un mecanismo de supervivencia, es decir permanecer con pulso, y es el mismo que nos aleja de meter la mano al fuego, entonces vivimos en un constante doble discurso, una dicotomía del pensamiento humano, luchamos juntos por dejar atrás pensamientos arcaícos sobre la convivencia y lo que significa ser uno mismo, el ideal de vida ya no es estudiar, trabajar y tener una carrera en una empresa, casarse, tener hijos, conservar un cuerpo estético y juzgar todo lo que te parece que está fuera de ese hito, ahora es vivir, viajar, tener lujo decadente que te permita tener el cuerpo y la vida que envidien, ser cómico y viral, lucir desenfadado ante cualquier postura política, religiosa y de identidad, ser activista de lo que nos incómode moralmente sin conocer prioridades y leyes de vida congruentes y juzgar todo lo que no esté dentro de este nicho, olvidando que como homínidos sociales tenemos necesidad de aceptación y pertenencia y pues ir en contra de lo que constituye nuestra estructura puede derrumbar nuestra salud mental, emocional y física a mediano y largo plazo, por eso debemos más que nunca documentarnos e investigar a profundidad de dónde venimos para encontrar la respuesta del por qué estamos aquí, encontrar el verdadera sentido de la vida y nuestro propósito que en mi particular y humilde punto de vista es transcender, así que antes de expresarnos hay que investigar nuestra historia para generar argumentos y decisiones fundamentados en el conocimiento ya que quien no conoce su historia está condenado a repetirla.”
